Si has estado al tanto de las últimas actualizaciones de Apple, quizás recuerdes el término "Liquid Glass", que apareció como una opción de interfaz de usuario y generó cierto debate sobre la legibilidad y el diseño. Sin embargo, parece que Apple no está dispuesta a abandonar este nombre fácilmente; en cambio, planea trasladarlo del ámbito del software al del hardware, específicamente a la pantalla del próximo iPhone, lo que podría redefinir por completo nuestra comprensión de los marcos.

Una pantalla que desafía la lógica visual.
Según nuevas filtraciones del reconocido informador Ice Universe, Apple está trabajando en una nueva generación de pantallas para iPhone que llevarán la marca "Liquid Glass". La noticia más interesante es que esta pantalla será curva por primera vez en la historia de Apple, pero no esperen la curvatura extrema que hemos visto en los teléfonos Android durante años; las filtraciones confirman que la curvatura será "muy leve" y con el estilo característico de Apple.

Lo que hace única a esta innovación no es solo la curvatura del vidrio, sino lo que el informante describió como «una compleja combinación de refracción óptica, estructuras de guía de luz e ilusiones ópticas geométricas precisas». En otras palabras, se trata de una ingeniosa tecnología que combina la curvatura del vidrio con un control preciso de la trayectoria de la luz para que la pantalla parezca extenderse sin interrupciones alrededor de los bordes de una manera asombrosa. El objetivo final de esta tecnología es hacer que los bordes desaparezcan por completo de la vista, manteniendo una experiencia visual natural y sin distorsiones en los bordes, resolviendo así el antiguo problema de las pantallas curvas tradicionales.
¿Cuándo veremos esta creatividad?
Aunque Ice Universe la describe como una pantalla de "próxima generación", lo lógico es pensar que esta tecnología está destinada al iPhone del 20.º aniversario, cuyo lanzamiento está previsto para 2027. Ya sabemos que en 2026 podría producirse una revolución en los teléfonos plegables con el iPhone Ultra, mientras que se espera que el iPhone 18 Pro sea una actualización gradual, lo que convierte a 2027 en el momento ideal para un gran salto de diseño.

La idea del cristal curvado no es del todo nueva para Apple; ya la utilizan en sus Apple Watch, donde el cristal se curva elegantemente en los bordes para ocultar los biseles e integrar a la perfección la pantalla con el cuerpo. Sin embargo, aplicar esto a la gran pantalla del iPhone requiere una precisión técnica mucho mayor para garantizar que la calidad de la imagen no se vea comprometida.
La filosofía de Apple: No llegamos los primeros, llegamos mejor.

Desde 2013, los teléfonos Android se han apresurado a ofrecer pantallas curvas, desde el Samsung Galaxy Round hasta pantallas que cubren todo el borde del teléfono. Apple, como de costumbre, observa desde la distancia, y cuando decide entrar en el mercado, se centra en la "experiencia" más que en las cifras y las especificaciones. Si Apple lanza una pantalla Liquid Glass, no solo la comercializará como una pantalla curva, sino como la primera pantalla verdaderamente "sin biseles", libre del molesto brillo de los reflejos.
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